Adolfo Duque de Nassau, Gran Duque de Luxemburgo
Adolfo Duque de Nassau, Gran Duque de Luxemburgo
Nació: el 24 de julio de 1817 en Biebrich
Murió: el 17 de noviembre de 1905 en el castillo de Hohenburg, cerca de Lenggries (Alta Baviera)
Al crecer en Biebrich, Adolfo, el hijo mayor del duque Guillermo zu Nassau, fue preparado específicamente para la profesión de monarca desde una edad temprana. Los tutores le enseñaron las materias habituales de la escuela primaria y secundaria. En 1837, su padre le envió a él y a su hermano menor a la Universidad de Viena, donde estudió Derecho y Economía bajo la dirección del abogado constitucionalista conservador-legitimista Ernst Jarcke. Sin embargo, le interesaban más los desfiles, la caza y la sociedad cortesana que las ciencias.
Tras la temprana muerte de su padre, tuvo que sucederle en 1839, a la edad de 22 años. Políticamente, continuó con la línea autocrática y absolutista de su padre. Sin embargo, su carácter era mucho más suave y menos dominante.
En 1844 se casó en San Petersburgo con la Gran Duquesa Elisaveta Mijáilovna Románova(Elisabeth Duquesa de Nassau), sobrina del Zar Nicolás I. La temprana muerte de la joven Duquesa y el breve discurso en el que el Duque anunció la adopción de las "Nueve Reivindicaciones" de Nassau desde el balcón del Palacio de la Ciudad el 4 de marzo de 1848(Revolución de 1848/49) han permanecido como los recuerdos más perdurables. En el fondo, sin embargo, Adolfo se aferró inquebrantablemente al principio monárquico y a su aplicación íntegra. Prueba de ello son las encarnizadas disputas con los miembros del parlamento del estado de Nassau, predominantemente liberales, durante la fase final del ducado.
En 1851, Adolfo contrajo matrimonio en segundas nupcias con la princesa Adelheid Marie von Anhalt-Dessau. El reinado de Adolfo terminó con la anexión de Nassau tras la guerra perdida del lado de Austria en 1866. Un acuerdo de compensación de 15 millones de fl. le aseguró en el futuro una vida acorde con su rango. La pasó principalmente en Viena y en el castillo de Hohenburg, cerca de Lenggries. Nunca volvió a pisar los palacios que le quedaban en Biebrich y Weilburg.
Se le abrió una segunda carrera regia cuando el rey Guillermo III de los Países Bajos, que también era Gran Duque de Luxemburgo, murió en 1890 sin herederos varones y Adolfo fue nombrado Gran Duque de Luxemburgo en su vejez. El Monumento Estatal de Nassau y la Adolfsallee conmemoran al Duque.
Literatura
La dinastía Luxemburgo-Nassau. De los Condes de Nassau a los Grandes Duques de Luxemburgo. Una historia de novecientos años de soberanos en cien biografías, Luxemburgo 2000 [pp. 199-243].