Matadero
La cultura en sus múltiples formas, accesible a todos los sectores de la población y a todas las edades.
El hecho de que Wiesbaden cuente hoy no sólo con un parque balneario, sino también con un parque cultural, se debe a un grupo de personas con una imaginación asombrosa. A mediados de los noventa, este grupo descubrió un matadero en ruinas. Y vieron aquí, precisamente aquí, el potencial de un nuevo centro cultural. En pocos años, el Schlachthof se convirtió en una Cenicienta: La antigua tierra de nadie fue elegida varias veces Club del Año de Alemania y ahora forma parte integrante de la escena cultural de la región.
Los Toten Hosen, Funny van Dannen y Jan Plewka han dado conciertos aquí en los últimos años, al igual que varios recién llegados. El abanico de grupos que tocan aquí en la sala, renovada en 2012, o al aire libre en el Kulturpark en verano es amplísimo. Cada año se celebran unos 450 eventos en el centro cultural Schlachthof, que sigue siendo gestionado por un colectivo.
Incluso si una noche no hay nada en el programa, el corto paseo desde la estación central de ferrocarril por las vías del sur merece la pena: en el camino se ha creado también un nuevo parque con espacio para jugar y patinar. Y en la llamativa torre de agua, que marca el emplazamiento del Schlachthof como un faro, hay ahora también un pub, el 60/40, con cervecería al aire libre y un crudo estilo industrial.
Tampoco falta la música en directo, incluso en las noches sin conciertos: Varias bandas tienen ahora sus locales de ensayo en el lugar.