Hacer frente a la demencia
Una enfermedad relacionada con la demencia conlleva muchos cambios y plantea grandes retos para todas las personas implicadas.
Cuanto más avanza la demencia, más agotadores y exigentes pueden llegar a ser los cuidados y la convivencia. Para los familiares es difícil ver cómo un ser querido pierde sus capacidades y le resulta cada vez más difícil enfrentarse a la vida cotidiana.
A medida que avanza la enfermedad, los rasgos de carácter menores suelen acentuarse y, en ocasiones, la personalidad del enfermo cambia radicalmente. Dependiendo del tipo de demencia y del estadio de la enfermedad, pueden surgir situaciones desconocidas que los cuidadores familiares también tienen que aprender a afrontar.
Si descubre que alguien tiene demencia, hay algunos comportamientos importantes a la hora de tratar con personas con demencia que usted, como familiar, debe observar.
Cuatro reglas básicas pueden serle especialmente útiles al inicio de la demencia:
Infórmese sobre la enfermedad para comprenderla mejor.
Sea paciente, empático y dé tiempo suficiente a sus familiares.
Cree un entorno estructurado y establezca una rutina familiar. Construya una red de apoyo y cuide de su propia salud.
Muchos de los proveedores que encontrará en este folleto pueden ayudar a las personas con demencia y a sus familiares a hacer frente a la enfermedad.